Tipos de residencias para menores

Los tipos de acogimiento  residencial son, según su titularidad: pública o privada.
Por sus características: centros de carácter preventivo, centros de carácter protector, centros de reforma. Existen dos grandes grupos de centros de menores. Los centros de protección (acogida, terapéuticos, de socialización…) y los centros de ejecución de medidas judiciales (centros de reforma).

Las herramientas de trabajo en relación a menores:

Podemos apreciar la tutela, la adopción, el acogimiento familiar, ayudas económicas y, la medida que desarrollaremos en este artículo, el acogimiento residencial (centros de menores). Cuando se realiza la asunción de la tutela o de la guarda por una entidad pública se procede al acogimiento residencial, que consiste en atender al menor en una institución pública o privada colaboradora, proporcionando al menor separado de manera temporal  de sus familias una alternativa de convivencia.

Uno de los debates servidos sobre los centros de menores es si estos centros son centros de corte pedagógica y educativa o si se limitan a ser simples métodos de contención.

Los centros de menores cerrados, dada su similitud con las prisiones, deberían ser el último recurso, tendente a desaparecer, sólo aplicable a los delitos o situaciones más graves, donde primase el interés del menor y se trabajase en su resocialización, aunque esto último es difícil trabajarlo en una institución cerrada y fuera del entorno familiar y social. Por ello, frente al aislamiento, se debería facilitar a los chicos y chicas mantener sus lazos familiares y sociales, siempre que sea posible o potenciar otros nuevos. En estos centros se tendría que trabajar para que los menores desarrollasen su autonomía, lo que les facilitará la reinserción, en lugar de centrarse en el cumplimiento ciego del reglamento del centro. Se debería evitar la utilización sistemática de medicamentos psiquiátricos salvo casos excepcionales y bajo extricto control médico. Además estos centros no deberían ser privados ya que en vez de trabajar por el bienestar del menor se pueden dar casos en los que lo que se busca realmente es el beneficio económico.

http://elpais.com/diario/2006/05/23/sociedad/1148335203_850215.html

Fdo: Troubled teens

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