¿SON UN PELIGRO PARA LA SOCIEDAD O PARA ELLOS MISMOS?

La delincuencia juvenil es una preocupación para la sociedad, ya que no podemos negar que nos afectan en cierta medida. Pero, ¿Hemos pensado que lleva a estos jóvenes a pertenecer a bandas y a delinquir?

El ambiente influye y la educación y la familia son los pilares fundamentales en el desarrollo madurativo de los adolescentes. Las relaciones padres-hijos tendrán consecuencias tanto positivas como negativas en el desarrollo del adolescente.

¿Son los padres los culpables de los delitos que puedan cometer sus hijos y del consumo de estupefacientes y agresividad entre otras cosas?

Como hemos dicho en anteriores entradas, estas conductas asociales son aprendidas en los primeros años de vida, un menor no nace delincuente, sino que se hace. Por este motivo es obligación de los padres, las escuelas y las instituciones evitar que un menor llegue a realizar actividades delictivas y de riesgo que afectan en mayor medida y directamente sobre el.

En parte, podemos decir que algo de “culpa” tiene la relación familiar de ese menor. Esta influye pero no debemos olvidar las relaciones sociales con sus iguales. En la adolescencia existe una fuerte integración en el grupo de iguales y es un momento de formación de la identidad.

Los pertenecientes a pandillas juveniles suelen proceder en su gran mayoría de familias en crisis o destruidas parcial o totalmente donde las necesidades materiales y afectivas no son cubiertas. Estos menores buscan en esas pandillas el reconocimiento personal.

Hay que señalar que no todas las pandillas juveniles son radicales, sino que hay diferencias entre unas y otras. Pero siendo más o menos radicales las pandillas y los grupos de amistad juveniles influyen en los menores y les pueden llevar a cometer delitos y tener actividades de riesgo.

¿Cuál es la solución para evitar que los menores delincan? ¿Son los padres los culpables o las escuelas? ¿Es competencia de las instituciones poner una solución a esta problemática?

Los padres pueden ayudar a evitar estas conductas de riesgo educando a edad temprana, estableciendo comunicación y poniendo límites. A nivel social sería fundamental asesorar a las familias sobre los cambios emocionales que se producen en los menores y la importancia del rol de la educación.

Se debería dar también apoyo social y económico ya que muchas veces estos jóvenes delinquen por la necesidad. Esta es un factor de la delincuencia.

Patricia Sánchez de Santiago

http://www.20minutos.es/noticia/23610/0/bandas/callejeras/

http://www.monografias.com/trabajos10/baju/baju.shtml

http://blog.pucp.edu.pe/item/6107/pandillas-juveniles-definicion-y-causas

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